Durante la última década Venezuela ha vivido una crisis económica y política que ha llevado a 7 millones de personas a dejar el país (un 20% de la población). Uno de los efectos más escalofriantes se produjo por la falta de alimentos que causó la baja de peso de la población (entre 8 y 10 kilos en promedio). Parte de esta tragedia humanitaria se debe a las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos, pero también a la pésima gestión económica y la corrupción, como nos recuerda Verónica Zubillaga, doctora en sociología e investigadora en crimen organizado.
Esta larga crisis, sumada a una oposición que ha actuado unida y ha enarbolado la promesa de volver a reunir a las familias, parecen haber logrado arrebatar a la izquierda el apoyo popular. Así lo percibe Zubillaga para quien incluso hay un hartazgo de las bases tradicionales del chavismo con la administración de Maduro. Sin embargo, no cree que la desafección de las bases genere un quiebre dentro de las fuerzas que gobiernan. El pagamento que mantiene la unión en torno al discurso de que Maduro ganó las elecciones, es la percepción de que el chavismo será perseguido si deja el poder. Zubillaga cree que una debilidad de la oposición fue no haber dejado claro que eso no ocurriría. Hoy le parece que la alegoría que define al país es la de un choque de trenes.
En estas horas crispadas de mucha incertidumbre y creciente violencia, Zubillaga recuerda que la revolución bolivariana se inició con la promesa de que las fuerzas armadas nunca más volverían a atacar al pueblo, como lo hicieron en 1989 en las jornadas de protesta del Caracazo, también conocidas como El Sacudón. Hoy una parte del pueblo está en la calle acusando fraude electoral. La investigadora repara que en barrios populares se han derribado estatuas de Chávez y publicidad de Maduro. El gobierno reprime con violencia, pero no a través del ejército o la policía, sino mediante los “colectivos”: grupos armados creados durante Chávez para defender la revolución y que están incorporado en la institucionalidad.



