Ilustración: Alen Lauzán

Exconsignatarios acusan a Copec de entramado tributario y ventas en negro. El SII investiga

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Tres exconsignatarios de estaciones de servicio Copec denunciaron ante el SII que la empresa ha creado un esquema para retener una pequeña porción de cada litro que vende y que la reventa de esos excedentes, junto con estratagemas de declaración de impuestos, le habría permitido disponer de millonarias “platas negras” que pasan por debajo del radar fiscalizador. Copec afirma que todas sus operaciones son legales y acusa de vuelta que los consignatarios se apropiaron de dineros de la empresa al terminar la relación con ella. La División de Grandes Contribuyentes del SII está investigando.


Si cada vez que usted llena su estanque, Copec le pidiera 300 pesos de regalo ¿se los daría? ¿O si le pidiera 4.000 pesos al año? No se moleste en responder, porque de ser efectivo lo que denunciaron tres exconsignatarios de la empresa al Servicio de Impuestos Internos (SII), es lo que ha estado ocurriendo de todos modos, por años.

La cifra puede parecer insuficiente para motivar a cualquiera a demandar su devolución. Pero lo que acusan los denunciantes es la existencia de un sistema que operaría en las 686 estaciones de servicio Copec del país y que consiste en vender litros sutilmente más pequeños a sus clientes. “Litros chicos” los llaman. La suma de esos mordiscos habría permitido que la empresa acumulara una enorme cantidad de combustible que fue pagado, pero no entregado y que ella revende. Los denunciantes estiman que la comercialización de esos remanentes le habría generado a Copec 23 mil millones de pesos en “platas negras”, solo en 2019 (ver casos 1, 2, 3 y 4).


Caso 1

Se toma como referencia un vehiculo que utiliza 800 litros al año y carga en una bomba que le saca 0,42% a cada litro.


Caso 2

Se toma como referencia un vehiculo que utiliza 800 litros al año y carga en una bomba que le saca 0,67% a cada litro.


Caso 3

Se toma como referencia un vehiculo que recorre 15.000 kms al año, rinde 12 kms por litro y carga en una bomba que le saca 0,42% a cada litro.


Caso 4

Se toma como referencia un vehiculo que recorre 15.000 kms al año, rinde 12 kms por litro y carga en una bomba que le saca 0,67% a cada litro.

Estas simulaciones fueron elaboradas por los exconsignatarios usando la información que sirve de base a su denuncia.

Copec niega que le venda menos combustible a sus clientes. Reconoce, sí, que en sus bombas de bencina se produce una diferencia entre la cantidad real de combustible que está en los estanques y la cantidad que debiera haber luego de las ventas; pero argumenta que esta “fluctuación positiva”, como la llaman, se debe a un fenómeno físico muy normal: el combustible se expande con el aumento de la temperatura. Si hay un combustible “remanente” nada tendrían que ver las máquinas expendedoras, las cuales, según Copec “cumplen con la normativa vigente y entregan el combustible que adquiere cada cliente”. El proceso de verificación y calibración de las máquinas, agrega, “está regulado por la Norma Chilena Oficial 1436 del Instituto Nacional de Normalización del año 2001”, que es “fiscalizado periódicamente por la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), que tiene estrictos protocolos de inspección” (ver respuesta completa de Copec en Recuadro).

El origen de los remanentes de combustible es una de las dimensiones importantes de esta disputa, pues los denunciantes acusan que la compañía calibra constantemente mal las máquinas que suministran combustible. El campo de batalla más relevante, sin embargo, tiene que ver con la tributación de los ingresos generados con estos remanentes. Según los exconsignatarios el tratamiento tributario que Copec le da a la reventa de los excedentes considera el diseño de un esquema que implica delitos tributarios.


Manuel Saavedra abogado de los exconsignatarios que denuncian a Copec

Los denunciantes, cuyo abogado ha sostenido varias reuniones con altos directivos del SII, han aportado evidencia sobre el entramado contable por el que han pasado esos dineros. Desde el SII, informaron a TerceraDosis que “efectivamente los antecedentes de las denuncias contra COPEC presentadas por el señor Manuel Saavedra (abogado de los exconsignatarios) están siendo analizados en la Dirección de Grandes Contribuyentes del SII, para verificar el correcto cumplimiento de las obligaciones tributarias. El proceso está abierto todavía”.

Copec, en tanto, asegura que las cuentas están en orden y afirma que los acusadores serían unos forajidos que se han apropiado “de cuantiosas sumas que hasta ahora no han sido restituidas”, razón por la cual se ha querellado en su contra. Advierte que “ya no forman parte de nuestra red, y dejaron a Copec deudas de cientos de millones de pesos, las que se encuentran en proceso de cobranza judicial”.

Pero vamos por parte.

Empresarios frustrados

Hubo un tiempo en que Copec se asociaba con pequeños empresarios, que aportaban un terreno para instalar una estación de servicio, y revendían el combustible al precio que ellos estimaban rentable. Eso producía una gran variación de tarifas, calidad de servicio, y si ese empresario decidía cambiar de rubro o vendía la propiedad para poner un edificio, la compañía perdía un punto de venta. En un momento, adoptó una estrategia común en las franquicias hoy: comprar los bienes raíces, poner los estanques, surtidores y ofrecer la administración a los interesados, con un modelo de “consignación” del combustible y de “franquicias”, para negocios paralelos, como los conocidos “Punto Copec”. Así, Copec puede romper el contrato con algún consignatario, pero no pierde las bombas.

Para entender esta historia, hay que saber que la “consignación” es un trato entre el dueño de una cosa y alguien que recibe una comisión por venderla. Las bencineras venden combustible consignado. Por eso, en las boletas dice “por encargo” de Copec.


Los denunciantes aseguran que los surtidores eran calibrados todos los meses por personal de Copec y se dejaban ajustados para que quedara un excedente.


Hace más de 20 años Francisco Elton González, un ingeniero comercial actualmente de 71 años, decidió convertirse en consignatario, después de concluir una larga relación laboral con Hites. “Yo andaba buscando algo con franquiciado. Justo me encontré con un amigo, excompañero de curso, quien me dijo que mi perfil era ideal para Copec. Al poco tiempo me avisó que había una bomba disponible en Macul 5880, en Santiago. Cuando llegué ahí se vendían 270.000 litros y yo llegué a vender un 1.500.000 litros mensuales”, relata.

Elton cuenta que Copec le entregó la primera carga a pagar cuando se hubiera vendido: diésel, parafina, bencina de 93 y 97 octanos (la de 95, entérese, no existe, es una mezcla que hace el surtidor tomando partes iguales de las otras dos). A cambio, le pidió una garantía. Elton hipotecó su casa a nombre de la empresa por 7.000 UF, en el Conservador de Bienes Raíces.

En adelante, para pedir nuevas cargas, Elton tenía que pagar por adelantado el precio que Copec le fijaba para vender el combustible. Su ganancia era una comisión que dependía del valor de venta final del producto al cliente. Copec tenía un aceitado sistema de control de estos precios, a través de ejecutivos de cuenta, que dependían de jefes zonales, regionales y nacionales, quienes diariamente le informaban al administrador qué precio poner a los distintos tipos de combustible.

“Yo soy trabajólico y pasaba todos los días pendiente del negocio. Mi obsesión era no quedar seco, así que en la tarde medía cuánto me quedaba en el estanque y hacía el pedido para la mañana siguiente. Yo tenía que pagar con un cheque que se podía cobrar de inmediato, así que el mayor margen de crédito que tenía era llevar el documento a la central donde no lo cobraban altiro, sino que al terminar la mañana”, relata Elton.

A poco andar se dio cuenta de que el modelo le dejaba una ganancia paupérrima, porque con las comisiones que le pagaba Copec tenía que hacerse cargo de todos los gastos de operación: el sueldo de los bomberos, las cuentas de agua, luz, etc. Si vendía mucho, Copec le exigía contratar más personal, o le bajaba el precio de venta y, por lo tanto, las comisiones. La ganancia se parecía más a un sueldo, que a las utilidades de un empresario.


Copec afirma que sus surtidores “cumplen con la normativa vigente y entregan el combustible que adquiere cada cliente”.


Como la empresa estaba contenta con su desempeño, le puso buena nota y pudo aspirar a las franquicias. Ahí, pensó Elton, tendría mejores utilidades. Instaló un Punto Copec que llegó a vender 100 millones de pesos mensuales. A diferencia de la consignación que regía para los combustibles, por el Punto, Elton firmó un contrato de franquicia. Es decir, en teoría, después de pagar un porcentaje por el uso de la marca, las ganancias serían suyas. O eso creyó. Pero Copec también controlaba ese negocio: le decía qué vender, a qué precio, e incluso sugería cuánto pagar a los empleados. Todo contabilizado con precisión y al detalle por Copec, que compartía con el consignatario una cuenta corriente del negocio, donde se mezclaban los ingresos y egresos de todos los servicios que ofrecía: los consignados y los franquiciados.

Copec tenía acceso a esa cuenta corriente y podía cargarle los costos que estimara justificados.

Un exejecutivo de cuentas de Copec dice a TerceraDosis, a condición de anonimato, que esto es así para todos los concesionarios de la empresa. “Ambas partes tienen acceso a esta corriente comercial, ya que el consignatario para Copec es deudor y al mismo tiempo acreedor, por lo que para proceder al cobro de cualquier concepto que determine, solo tiene que hacer un cargo en la cuenta corriente”, explica.

Elton afirma que tardó varios años en darse cuenta de que los surtidores no cargaban un litro completo a los consumidores, hasta que un día pasó por allí un cliente que había sido consignatario y le preguntó: “¿Cómo te va con las fluctuaciones?”

Así se dio cuenta de que cada día, al cerrar las ventas, algo no calzaba. Para ejemplificar el problema con números pequeños y más comprensibles, digamos que si en la mañana cargaba mil litros en el estanque de 93 y durante el día venía 500 litros, al final de la jornada no le quedaban 500 litros como era lo lógico sino 510. ¿Por qué tenía 10 litros más? Elton dice al preguntar por ese fenómeno, los ejecutivos de cuenta que lo supervisaban le explicaron que Copec consideraba ese exceso como parte de sus comisiones. No tenía que preocuparse de incluirlo en las facturas.

Elton y otros exconsignatarios afirman que ese combustible extra que “aparecía” en los estanques al final de cada jornada (esa fluctuación positiva), se debía a que Copec calibraba los surtidores para que dieran un pequeño mordisco a cada litro vendido, procurando que no sobrepasara el 0,5 por ciento que permite la norma de la SEC.

Es importante detenerse aquí: la norma de funcionamiento de los surtidores que Copec dice cumplir permite que estos aparatos operen dentro de un rango que va entre -0,5% y +0,5%. Es decir la norma autoriza que a veces el cliente se lleve hasta 0,5% menos del combustible que paga y otras veces, hasta 0,5% más. Los denunciantes aseguran, en cambio, que los surtidores de Copec siempre entregaban menos. Y en general, entregaban incluso por debajo de lo permitido por la norma. Max Langer, mayor en retiro de Carabineros y uno de los denunciantes, afirma que la máquina que expedía bencina de 93 en su bomba, entregaba hasta 0,9% menos, por lo que cada mes tenía un excedente de 2.000 litros sólo de ese producto.


Para explicar la fluctuación del combustible Copec apunta a la temperatura: “Cualquier persona que tenga un mínimo de conocimiento del fenómeno físico de los combustibles, conoce que éstos se contraen o expanden, dependiendo de las temperaturas”.


Elton, por su parte, en su presentación ante el SII, explicó que entre enero de 2017 y noviembre de 2019 (un periodo de mil días) los clientes que cargaron en su bomba pagaron por 176.856 litros que no recibieron.

El exejecutivo de cuentas de Copec entrevistado por TerceraDosis dice que “Copec sabía de estas diferencias. Incluso para los ejecutivos o la gente que trabajábamos ahí era algo de lo que no había que hablar mucho. Ellos lo usaban para abonar el sueldo del consignatario. O sea, si se estimaba que la venta de estos excedentes le dejaban dos millones de pesos, se le calculaban comisiones por otros dos más y eso se consideraba como un ingreso suficiente”.

Según este exejecutivo, “Lorenzo Gazmuri (vicepresidente ejecutivo de Copec desde 2017) hacía giras por todo Chile diciéndole a los consignatarios: ‘Ese remanente es suyo. No se preocupen, es suyo’”.

Los tres exconsignatarios denunciantes ante el SII (Elton, Langer y Jorge Rosemary Pedregal) afirman que los surtidores eran calibrados todos los meses por personal de Copec y se dejaban ajustados para que quedaran con ese excedente.

La química y el litro corto

Copec tiene otra versión. En respuesta a las preguntas formuladas por TerceraDosis, afirma que “es completamente falso que la fluctuación positiva se genere por menor entrega de combustible a los clientes”. Esta flucutación, sostuvo la empresa, “se produce por varios factores, siendo el más recurrente el aumento o disminución de temperatura, que generan efectos sobre el volumen. Cualquier persona que tenga un mínimo de conocimiento del fenómeno físico de los combustibles, conoce que éstos se contraen o expanden, dependiendo de las temperaturas”.

Como se dijo más arriba, Copec afirma que sus surtidores “cumplen con la normativa vigente y entregan el combustible que adquiere cada cliente. Estas máquinas funcionan con tecnologíade alta precisión y están dentro de norma gracias a su continua y permanenteverificación y calibración, realizada por terceros expertos en estas materias, demanera que el combustible que aparece en el surtidor es el que efectivamente sedispensa al cliente”.

Esta respuesta ya había sido manifestada por la empresa en sus litigios con los exconsignatarios y por esa razón los denunciantes pidieron un análisis especializado al químico Sebastián Vera.

El profesional analizó los estanques de almacenamiento de combustible, sus materiales, ubicación y la normativa vigente, entre otros aspectos, incluyendo las propiedades de expansión de los combustibles. Para analizar el efecto de la temperatura en la “fluctuación positiva”, Vera puso la hipótesis a prueba con los datos reales de los excedentes generados, por ejemplo, en dos estaciones de servicio Langbas.


“Las fluctuaciones presentadas no pueden ser explicadas como una consecuencia de la temperatura como factor exclusivo” argumenta el preinforme del químico Sebastián Vera, solicitado por los denunciantes.


En el preinforme con sus observaciones, el químico concluye, que en enero de 2017, la variación de temperatura pudiera explicar el aumento de volumen del combustible, “si en el estanque hubiera 864.450 litros almacenados al momento de variar la temperatura”.

“Sin embargo”, anota el especialista, “todas las fluctuaciones son positivas, lo que para ambas estaciones implica que para el periodo de 35-39 meses, la temperatura estuvo en constante aumento a lo largo del día, lo cual no es representativo de lo que ocurre en la realidad”. Tampoco la fluctuación observada se volvió negativa en los meses invernales, lo que, según el experto, “evidencia que la naturaleza de la fluctuación depende de otros factores”.

“En consecuencia (…), las fluctuaciones presentadas no pueden ser explicadas como una consecuencia de la temperatura como factor exclusivo. Es decir, es necesario incluir en este modelo las acciones que ocurren en la superficie como la descarga de un camión o las ventas para explicar el fenómeno de las fluctuaciones”, concluye el preinforme.



El exconsignatario Max Langer asegura a TerceraDosis que con frío o calor, le sobraban consistentemente 4.000 litros de petróleo; 2.000 litros de gasolina de 93 octanos y 1.500, de 95, todos los meses.

La SEC, organismo responsable de verificar la calibración de los surtidores, respondiendo a preguntas de TerceraDosis, informa que las inspecciones que realiza a las bombas bencineras, tienen su foco en la calidad de los combustibles (por ejemplo, que las gasolinas no estén mezcladas con otros productos) y en la seguridad de las instalaciones (por ejemplo, que los estanques no tengan filtraciones peligrosas). Respecto de los surtidores, dice, lo que se fiscaliza son “los registros de calibración”.

 “La normativa vigente establece que son los operadores de las estaciones de servicio (concesionarios o consignatarios) los que deben llevar un registro, con las calibraciones de cada surtidor, que deben ser realizadas por técnicos con los conocimientos y competencias para ello”, asegura la SEC y admite que “la misma reglamentación entrega un margen de tolerancia, del 0,5% por cada surtidor, el que debe ser siempre respetado, pues su incumplimiento puede dar pie a procesos administrativos que pueden concluir en importantes multas para los operadores de las estaciones de servicio”.

Según el organismo, desde el año 2017 a la fecha, se han realizado 3.177 fiscalizaciones de seguridad a estaciones de servicio, en las que se han solicitado “los registros de verificación de calibración de las unidades de suministro, sin encontrar incumplimientos normativos”.

Es decir, la SEC no fiscaliza directamente la calibración de las máquinas, sino las anotaciones que hacen los consignatarios en una planilla web, que está incorporada en la plataforma COPEC. Y si las variaciones están en el margen de tolerancia del 0,5% que la norma permite, no se anotan como falta.

El exejecutivo de Copec consultado por TerceraDosis sostiene que cualquier consignatario “sabe que las fluctuaciones se deben a la forma en que Copec calibra los surtidores de combustible. Incluso, si tocas el tema, te preguntan: ¿La fluctuación verdadera o la mentirosa? La verdadera la manejan en las cuentas con Copec y la mentirosa es la que declaran en una planilla para la SEC, (que está incorporada en la plataforma computacional de Copec) porque ahí, para que no se note que siempre es positiva, van metiendo un día un número positivo y al otro, uno negativo, pero al final del mes no se pueden pasar del 0,5 ”.

¿Qué técnico especializado lleva ese registro?  Según el exejecutivo, el administrador o cualquiera que “pueda hacer el cálculo simple y pueda decir si el combustible que sobró en un día equis se pasa o no del 0,5%. Si se pasa, mete una cifra falsa que calce”.

2019 y el dilema tributario

El conflicto tributario que está en el eje de esta disputa tiene que ver con quién se beneficia con el combustible “extra”, más allá de si su origen es la mala calibración de las máquinas o el alza de temperatura, porque ese es el que debe tributar.

En las respuesta que dio a TerceraDosis Copec afirmó que hasta 2019 la empresa consideraba que el combustible “generado por las fluctuaciones positivas” era del concesionario y, por lo tanto, la tributación asociada era su responsabilidad.

“La consignación dice relación con el encargo que hace el mandante al mandatario, es decir, con el combustible efectivamente entregado y vendido. Sin embargo, al generarse combustible con motivo de las fluctuaciones positivas, ese producto en exceso queda fuera del encargo o de los márgenes del mandato mercantil, no aplicándose las reglas de este contrato”, argumentó Copec. La empresa agregó que hasta 2019 “respecto de este combustible en exceso, se aplicaba el contrato de concesión, en virtud del cual el concesionario se hacía dueño de ese producto, con la particularidad que Copec no le cobraba a éste por su adquisición. Así, al ser producto propio del concesionario, su venta y tributación era de su exclusiva responsabilidad”.


Los denunciantes afirman que, por instrucciones de Copec, tenían que anular ventas y generar “notas de crédito”. Es decir, simular que esas ventas no se habían producido.


Los denunciantes, en sus escritos ante el SII, sostienen que es inverosímil que se convirtieran en dueños de parte del combustible, por acto de magia, pues el contrato de consignación los obligaba a vender solo el producto consignado por Copec, “lo que se verifica mediante la emisión de los respectivos documentos tributarios (boletas o facturas) por cuenta y a nombre de COPEC S.A.”

Los datos disponibles sugieren que hasta finales de la década de 2010 operó, sin muchos sobresaltos, un sistema en que Copec dejaba que los consignatarios vendieran los excedentes y con eso compensaba las bajas comisiones, como se explicó más arriba. A partir de 2018-19, sin embargo, algunos exconsignatarios se quejaron porque fiscalizadores del SII se dieron cuenta de la discrepancia entre las ventas declaradas (el combustible cargado por Copec en las estaciones) y las ventas finales. Había litros de más y ventas que no habían reconocido. Algunos pagaron sin chistar las diferencias tributarias que cobró el fisco, para “sacarse al servicio” de encima, pero otros reclamaron a Copec, argumentando que esos remanentes salían de combustible que la empresa le quitaba a los clientes y que si Copec les permitía venderlo, tenía que hacerse cargo de los impuestos que generaban.

“Un día yo estaba con uno de esos consignatarios cuando llegó un fiscalizador de Copec. Quería que pagara impuesto por los litros extra. Yo le dije: ‘Mire, el problema no es de este caballero, sino del que inventó este sistema. Se llama Anacleto Angelini´. Le pasé el teléfono y le dije. ‘Llámelo’. Hasta ahí quedó la cosa”, recuerda el exejecutivo de Copec.

Pero uno de esos casos llegó a la justicia, acusando la artimaña del litro corto, y una asociación de consumidores atenta a esos movimientos demandó a Copec por el potencial daño a los clientes.

Copec reconoce, en las respuestas que envió para este reportaje, que llegó a acuerdos extrajudiciales que pusieron término a esas demandas, pero que en ningún caso significa un reconocimiento a los predicamentos de los denunciantes. Tal asociación de consumidores, que se identificó como Agrecu, dice Copec, perseguía el pago de 48 mil millones de pesos, pero se conformó con 15 millones y firmó una declaración en que asegura que los surtidores de combustible se ajustaban a la ley.

De todas las quejas, dice Copec, no quedó nada: “Tan solo el reconocimiento expreso de Agrecu que los hechos en los cuales se basó su acción no eran ciertos”.

Sin embargo, la empresa reconoce que a partir de estas escaramuzas cambió la forma en que los consignatarios debían tratar las “fluctuaciones positivas”.

De acuerdo con los denunciantes, Copec llevó adelante dos importantes cambios en 2019.

El primero tiene que ver con hacer que la constante generación de “sobrantes” que excedían el 0,5% aceptado por la norma, no quedara registrado en los informes de los consignatarios. Por eso, cada vez que el arqueo de las ventas mostraba que se había sobrepasado el límite, los consignatarios tenían que anularlas y generar “notas de crédito”. Es decir, simular que esas ventas no se habían producido.

De hecho, los exconsignatarios tienen acceso a un software en la web de Copec, a la que acceden con un usuario y clave, en la que hacen las liquidaciones periódicas en línea. Los distintos ítems tienen un semáforo. Si las cuentas no cuadran, se prende en rojo, y el operador tiene que maniobrar hasta que quede en verde. De lo contrario, el consignatario no recibe el pago de comisiones.

-La instrucción que daba Copec era que todo lo que te pasabas de 0,5% (de fluctuación positiva) lo tenías que transformar en notas de crédito hasta volver a ese margen. A nosotros nos daba muchas veces 0,8 o 0,9%, y COPEC no nos pagaba la comisión aunque esa diferencia se producía por sus mecánicos que venían todos los meses a calibrar los surtidores y los dejaban cortos. Entonces, te hacían agarrar 10 boletas, por darte un ejemplo, y anularlas. Si yo tenía 4.000 litros extra de petróleo, tenía que ir a las ventas de petróleo y anularlas hasta que las cifras cuadraran. Y luego ir a las boletas y facturas de 93 y anular hasta que desaparecieran los 2.000 litros que me habían sobrado. Y luego lo mismo con los 1.500 litros me sobraban mensualmente de 97. Eso lo hacía todos los meses-, explica el excarabinero Langer.

De hecho, los consignatarios recibieron un instructivo titulado: “Funcionalidad web y SAP. Liquidación de consignación para incluir ‘justificaciones’ para diferencias fuera de tolerancia”. En este instructivo se pusieron campos para dar alguna razón por las diferencias y adjuntar documentación (por ejemplo, anulación de ventas). El semáforo se ponía en verde, solo cuando los movimientos quedaban dentro del margen de “tolerancia”.

El exejecutivo de Copec afirma que el sistema obliga a resolver el problema con documentos tributarios. “El puro justificativo verbal no sirve para que el semáforo se ponga en verde”, sostiene. Esta exigencia es la que deja expuestos a los consignatarios ante el SII.

-Este es un mecanismo hecho para que el SII no se dé cuenta de que hay ingresos por combustible que se vuelve a vender. En el caso de mi servicentro Impuestos Internos me achacó esa operación de notas de crédito y me trataron como delincuente. Esa es una de las razones porque al final me terminé yendo de Copec – explica Langer.

Para mostrar que Copec estaba al tanto de esas operaciones el excarabinero adjuntó correos en los que le informaba a los ejecutivos de la empresa que estaba borrando boletas a través de las notas de crédito para que le pagaran la consignación (ver imágenes)



Copec niega cualquier responsabilidad en estos ajustes contables. “El software al que hacen referencia las demandas se trata de un mecanismo que permite controlar exhaustivamente cuántos de los litros efectivamente consignados por Copec fueron vendidos o no, y en caso de no cuadrar los números, que se entreguen las justificaciones respectivas. Este es uno de los tantos sistemas que en todo régimen de consignación se utiliza para mantener el control del stock vendido”, dice.

Sobre las notas de crédito, desmiente la posibilidad de ilegalidad. La empresa lo explica así:

-Estas diferencias pueden darse y son absolutamente normales en todo establecimiento comercial. Por ejemplo, es muy común que un cliente en un día X del mes cargue combustible y se le emita una boleta, y luego vuelva pidiendo que se anule y se emita una factura. En ese caso el consignatario, si emite la factura, debería emitir una nota de crédito por la boleta. Pero ocurren muchos casos en que el consignatario no lo hace en el momento, sino que varios días o semanas después y, por tanto, van a aparecer en el controlador litros vendidos que no se corresponden con los documentos tributarios emitidos (en el caso comentado aparecerá una venta reflejada dos veces, y por tanto, habría teóricamente más litros vendidos que los reales). Para ello es que el consignatario tiene la posibilidad de justificar el descuadre con sus comentarios y respaldos. Una vez justificado y revisado, entonces aparece la luz verde, que antes estaba en color rojo, y se liberan las comisiones respectivas. Así de simple y de sencillo (…)”.

PLATAS EN NEGRO

El segundo cambio que hizo Copec en 2019, dicen los denunciantes, fue la forma de proceder con ese combustible extra que estaba dentro de los límites permitidos.

A partir de ese año, Copec instruyó a los administradores de las bombas que declararan todo el combustible vendido (incluyendo los litros sobrantes). Los impuestos por ese ingreso los pagaría Copec. Luego, les emitiría una orden de compra y les pediría una factura, como si les comprara los litros extra, a modo del pago de una comisión.

En las palabras de la empresa: “Con el objeto de que la venta de los excesos generados por fluctuación positiva quede suficientemente declarada sin posibilidad que el consignatario-concesionario pueda obviarla, Copec decidió cambiar el sistema a partir de diciembre de 2019 para algunos concesionarios-consignatarios, lo cual se aplicó desde mayo de 2020 para otros. Con el nuevo sistema, no hay posibilidad que el consignatario no declare estas ventas, por cuanto si bien el consignatario va a seguir obteniendo la ganancia por la venta del combustible generado por fluctuación positiva, este monto Copec se lo va a pagar en la forma de una comisión”.

Y agrega: “Por ello, este valor se declara en la factura que emite el consignatario y paga el impuesto respectivo. Así, el valor del litro por fluctuación positiva vendido por el consignatario ingresa al patrimonio de éste, sin que Copec pida su restitución, por considerarlo una venta que traspasará al consignatario como una comisión”.

No obstante, Elton, Langer y Jorge Rosemary (otro exconsignatario que denunció estos hechos ante el SII) afirman que Copec metía los montos pagados por esa supuesta comisión a un programa de contabilidad, llamado Control de Cambio de Precio (CCP), como una deuda de ellos.

Nueva explicación: el CCP es un sistema de cuentas de Copec, que se usaba hasta entonces para remediar desajustes generados por las variaciones diarias en el precio del combustible. Por ejemplo, si una mañana un consignatario pagaba a Copec un valor por la carga del estanque de bencina de 93, y en la tarde, la misma empresa le obligaba a vender más barato, en el CCP se anotaba el crédito a favor del consignatario. O a la inversa.

Bueno, ahí, dicen los denunciantes, Copec anotaba ahora como una deuda del consignatario, con justificaciones como supuestas “diferencia de stock”, la misma cantidad que le había pagado como comisión por la fluctuación positiva. Y, por eso, en realidad, no recibían el ingreso. Para peor, afirman, ellos se quedaban con una factura emitida por vender un producto que no tenían cómo demostrar que habían adquirido y, por lo tanto, tampoco podían rebajarlo en sus propias declaraciones de ingresos. Copec, en cambio, dicen, se quedaba con esas platas “en negro” y con facturas que le permitían rebajar un gasto que finalmente no hacía.

María De los Ángeles Prado de Pablo administraba dos bombas en los alrededores de Curicó. En entrevista con TerceraDosis cuenta que, en su experiencia, “cuando te sobraba combustible a final de mes, tenías que darle una explicación al sistema de Copec. Y una escribía lo que ellos te decían siempre: que era por la temperatura. Entonces ellos usaban una fórmula que nunca entendí y a los cinco días te llegaba la comisión, pero también te llegaba un cobro, dependiendo de las alzas o bajas del precio del combustible. Entonces la plata que decían que te pagaban por el sobrante, nunca la tenías”.

En las denuncias y demandas, los exconsignatarios reiteran este punto y afirman que Copec, en la cuenta CCP, “transforma al consignatario en deudor de esa suma que carga en su cuenta corriente y que, finalmente, compensa en negro, dado que no emite documento tributario alguno” que le permita al consignatario demostrar que pagó esa suma.

La empresa niega haberse beneficiado del nuevo sistema para facturar las fluctuaciones positivas, porque “paga todos los impuestos por los ingresos que genera”. Admite que contablemente generaba un gasto con las facturas que pedía a los consignatarios, pero dice que esto no le ha generado ganancias. “El efecto contable es neutro, ya que, a la vez, Copec reconoce como propia la venta de los litros generados por consignación”.

Aunque Copec sostiene que “no es ni ha sido objeto de ninguna acción legal del Servicio de Impuestos Internos ni de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles”, TerceraDosis confirmó que la Dirección de Grandes Contribuyentes del SII está analizando las alegaciones de los exconsignatarios. Por otra parte, Copec volvió a modificar su método de registrar ventas y fluctuaciones. El proceso se inició en 2023 y concluyó en agosto de este año, dice el exejecutivo de la empresa , “coincidiendo con las demandas judiciales y con las denuncias ante el SII, presentadas por los exconsignatarios. Se acabaron el pago adelantado por la carga de combustible y el CCP. Los concesionarios ahora pagan por las ventas del día y facturan sus comisiones por ellas”.


RECUADRO

Las respuestas de Copec a las preguntas de TerceraDosis.


17 comentarios de “Exconsignatarios acusan a Copec de entramado tributario y ventas en negro. El SII investiga

  1. Carmen G. Herrera dice:

    Muy interesante. Temo que esta es una práctica muy fácil de replicar en todos los productos de consumo. El contenido neto de tarros de conserva, los productos congelados, los envasados como pollos asados o carnes al vacío… muchas veces he confirmado que contienen menos que lo que se indican. Y uno menea la cabeza y se resigna como con tantas cosas… Gracias por el reportaje.

  2. Tirso Sandoval Cifuentes dice:

    Una vez le pregunté al.concesionario de la Copec de Puente Alto por qué emitía todos los.meses N° de Crédito por compras que mi cónyuge hacia de Petróleo para su Lubricentro. Las.compras no eran cuantiosas no más de 10 litros diarios, pero siempre le aparecían en el SII Notas de Crédito de esa Copec. Le.dije que estaba evadiendo y no me dió nunca la respuesta.

  3. Amparo Gonzalez dice:

    La impunidad que parece amparar el actuar de ciertos sectores empresariales en Chile resulta alarmante. Como ciudadanía, sentimos que nuestras herramientas para frenar estos abusos son limitadas, y solo nos queda el dolor de la injusticia. Agradezco que se continúe informando sobre estos temas, porque es fundamental mantenernos conscientes y activos en la búsqueda de soluciones.

  4. almostenchantingd3562aebe1 dice:

    La impunidad que parece amparar el actuar de ciertos sectores empresariales en Chile resulta alarmante. Como ciudadanía, sentimos que nuestras herramientas para frenar estos abusos son limitadas, y solo nos queda el dolor de la injusticia. Agradezco que se continúe informando sobre estos temas, porque es fundamental mantenernos conscientes y activos en la búsqueda de soluciones.

  5. Pingback: Exconsignatarios acusan a Copec de entramado tributario y ventas en negro. El SII investiga – Adico

  6. Rodolfo Carmona Reuss dice:

    Extraordinario el reportaje y ojala se haga justicia, porqué no se está demandando a cualquiera.
    Es el sr angellini, y capaz que haya una contra demanda por su reportaje tan valiente.
    Sigan así y todo mi apoyo.

  7. RAMON MORALES dice:

    Me llama la atención la fiscalización de la SEC, es como el dicho «pregúntale a Muñoz», solo se remite a las anotaciones del mismo proveedor… Si eso es fiscalizar, entonces que siga el baile y pagamos el consumo los que cargamos el estanque.
    Respecto de los Empresarios, será la libre competencia, se regulan ellos mismos…. Evidentemente NO.

  8. Yasna Lopez dice:

    Es lo mismo que están haciendo con distintos productos de abarrotes hace rato. El aceite ya no es de litro es de 900ml, el azúcar no es de kilo, es de 900gr… Y así, los precios suben o se mantienen y todo se achica. Su primera víctima fue el chocman.

  9. Sergio dice:

    Hece 40 años que me he preguntado siempre…¿serán de 1000cc los litros de bencina que cargo en mi vehículo? Está demás decir que es una práctica muy normal en nuestro país de achicar la medidas y cobrar por el entero. En las ferias pasa lo mismo…he pesado siempre mis compras, muy pocas son kilos de 1000grs.
    Está claro…nos han perjudicado eternamente y nadie controla.

  10. Victor Salum Garcia dice:

    COPEC, es la típica empresa que abusa con sus concesionarios ,ya no son empresarios ,son comisionistas y unos meros «EMPLEADOS» de esta empresa,como es posible que cuando se echa a perder una pistola o manguera de bencina es el consecionario el que tiene que cubrir los costos????? si todo es de COPEC?
    Es una empresa nefasta para la libre competencia, aplican absolutamente la doctrina COMUNISTA!!! controlar todo!!!!
    Controlan los PUNTOS con los precios ,espacios y también los sueldos!!!!!

    Ahora entiendo porque sigue existiendo el comunismo!

    Ojalá desaparezca está pésima empresa,y ARAMCO los haga pedazos!!!!

  11. Javier dice:

    Excelente reportaje. Primero, las calibraciones deben ser hechas por terceros para evitar o minimizar el riesgo de colusión. Es un grave error que se permita que empleados de COPEC calibren los dispensadores de COPEC. Es como permitir que los feriantes calibren sus propias balanzas. En segundo lugar, si la calibración está bien hecha no debería sobrar combustible todos los meses y en todas las estaciones. Dicho eso, es obvio que Anacleto Angelini nos ha estado metiendo la mano al bolsillo.

  12. Mario dice:

    Que espanto!!! Excelente reportaje , falto indicar y las otras concesionarias de combustible , tienen el mismo sistémita??

  13. Sergio Camus dice:

    El Sec tiene la obligación de fiscalizar la calibración de lo surtidores. Copec jamás instruirá a sus mecánicos a de dejarlos fuera de rango. Al contrario, muchos concesionarios pedían que se lo dejaran un poco más cortos para absorber las fluctuaciones sobre todo en verano. Trabaje 20 años en Copec y diría que el problema era al revés por lo general habían faltantes de combustibles.

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